Cada hora una eternidad, cada amanecer un comenzar, ilusiones nada más, que fácil fue soñar. Tantas noches de intimidad parecían no acabar, nos dejamos desafiar y hoy nada es igual.
Sé que en verdad el amor al final siempre duele, no lo pude salvar y hoy voy a pagarlo con creces.
Si mis lágrimas fueron en vano y al final yo te amé demasiado, como yo nadie te ha amado. Esta vez la pasión ha ganado y por eso sigo esperando, como yo nadie te ha amado.
Como yo, como yo nadie te ha amado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario